PROGRAMA ELECTORAL ÚNICO como CONTRATO CON LA CIUDADANÍA

(Este portal está basado en datos del 2020... puede que ahora estemos peor... seguro)


 

Esta es, sin lugar a dudas, la primera y más importante promesa electoral a cumplir en esta transición, el Programa Electoral se debe convertir en un contrato.

Contrato presentado por los partidos políticos y aceptado por los electores en sufragio universal.

Contrato que tiene objetivos y tiempos, regulado por una Ley que obliga al cumplimiento de al menos un 60% de sus promesas, incluidas las ILP que hayan salido elegidas para integrar en todos los programas de todos los partidos como ya veremos más tarde en Conclusiones.

El incumplimiento de este contrato, tras evaluación por la junta electoral, conllevaría la devolución de todas las subvenciones recibidas en la legislatura finalizada (si fuera por fraude o engaño electoral) y la pérdida de la bonificación salarial (si fuera por incumplimiento).

La apropiada estimación de los programas por parte de los partidos políticos y su consecución es responsabilidad de ellos, su incumplimiento también. Cabe recordar que la cantidad de propuestas y su variedad entre partidos es debido a las diferentes perspectivas con que se enfoca un mismo problema, esto enriquece el sistema electoral. Si no existieran diferentes alternativas de mejora y los programas electorales fueran pobres en contenido, daría pie a pensar: "¿para qué son necesarios los partidos?"

Nunca se podrá excusar el incumplimiento del Programa Electoral por causas diferentes a estados de alarma, excepción o sitio.

El cumplimiento de este contrato electoral no impide que se afronten nuevos retos y mejoras en el día a día de la gobernación.

Es muy importante recordar que cualquier promesa electoral realizada en campaña a través de cualquier medio de comunicación o reunión electoral pública, será incluida por el Comité Electoral como un punto más de su programa electoral aunque no se hubiera reflejado anteriormente, y por tanto valorada al final de la legislatura porcentualmente.

Recordemos que el incumplimiento del Programa será sancionado con la pérdida de la bonificación salarial(*) y el fraude o engaño con la retirada de las subvenciones.

 

(*) Se reserva un 15% del sueldo de todos los políticos. Tras los resultados de las siguientes elecciones si su partido no es sancionado por incumplimiento de Programa o Voto de Castigo les será entregado, como indicamos en las Conclusiones.