Votación telemática de Iniciativas Legislativas Populares (ILP)


 

La Iniciativa legislativa popular en España está regulada a nivel nacional y provincial. La Constitución española de 1978 prevé la iniciativa popular en su artículo 87.3 y siguientes y en la ley reglamentaria (Ley Nº 3 Orgánica de 1984). Se requieren 500.000 firmas acreditadas de ciudadanos, lo que es equivalente al 1,26%.

Desde la modificación de la ley en el 2006, se permiten las firmas electrónicas, a través del DNIe.

Una vez el voto electrónico (DNIe) se consolide, todas las ILP que sumen un mínimo de firmas, se expondrán en web oficial de votación telemática, el sistema aceptará el voto a favor, voto en contra y voto en blanco. La diferencia entre votos a favor y votos en contra determinará qué ILP se incluye en los programas electorales de todos los partidos políticos en las siguientes elecciones generales.

 

Es decir, una ILP podría ganar, en votación telemática, su inclusión en los programas electorales de todos los partidos políticos en las próximas elecciones.

 

Una ILP que no fuera incluida en programa electoral no se podrá volver a votar telemáticamente hasta pasado un tiempo determinado, aunque podrían aparecer si son incluidas expresamente por algún partido político en su programa electoral.

 

Como dato orientativo, decir que se han presentado en el Congreso de los Diputados 66 iniciativas legislativas populares desde 1977 hasta 2012. De ellas, solo 12 superaron la barrera de las 500.000 firmas, siendo de todas maneras rechazadas en su mayoría. Algunas de ellas siguen en proceso de tramitación, pero solo una ha pasado a ser ley: "Proposición de Ley sobre reclamación de deudas comunitarias ", que finalmente acabó subsumida en otra proposición no de ley en la VI Legislatura y que supuso la modificación de un artículo de la Ley de Propiedad Horizontal. El resto, o han sido inadmitidas, o han caducado o se han retirado.

Darle valor a estas iniciativas e incluirlas en todos los programas electorales si son elegidas evidencia un potencial desconocido al ciudadano y, evidentemente, con una regulación podría ser muy interesante.